El acceso a la información reducido a una simulación, revela reporte del PIPAI

El acceso a la información reducido a una simulación, revela reporte del PIPAI

El acceso a la información pública en México atraviesa una crisis profunda que ha convertido a la transparencia en un ejercicio meramente administrativo, sin efectos reales de rendición de cuentas. Así lo advierte el más reciente informe del Programa de Investigación Periodística sobre Acceso a la Información (PIPAI), que documenta un deterioro funcional del sistema tras la desaparición del Instituto Nacional de Transparencia (INAI).

El estudio, elaborado a partir de 615 solicitudes de información presentadas por 17 periodistas, revela que aunque el 95 por ciento de las dependencias responde dentro de los plazos legales, una proporción significativa de las contestaciones carece de contenido útil. En términos concretos, el 32.40 por ciento de las respuestas fueron incompletas, evasivas o irrelevantes para el ejercicio de fiscalización pública, lo que dejó sin utilidad 151 de las 466 solicitudes formalmente atendidas.

Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es la parálisis de los mecanismos de impugnación. De 121 recursos de revisión interpuestos ante respuestas deficientes o negativas injustificadas, únicamente tres fueron resueltos, lo que representa una efectividad de apenas 2.48 por ciento. Esta cifra, señala el PIPAI, evidencia la fragilidad del sistema para corregir abusos o negligencias institucionales, anulando en la práctica la garantía del derecho a saber.

El diagnóstico también identifica barreras indirectas que obstaculizan el acceso a la información, como el cobro indebido por datos públicos, fallas técnicas en las plataformas y retrasos sin justificación. Estas prácticas han derivado en la suspensión de investigaciones periodísticas y la cancelación de proyectos de fiscalización, debilitando el ecosistema informativo del país.

De acuerdo con el informe, la desaparición del INAI dejó un vacío institucional que no ha sido subsanado. La falta de un órgano autónomo con capacidad de sanción y resolución ha trasladado la gestión del derecho a estructuras administrativas sin contrapesos efectivos, donde la transparencia se reduce a un trámite que simula cumplimiento sin ofrecer información sustantiva.

El PIPAI advierte que esta situación tiene implicaciones directas para la democracia. Sin información completa, verificable y accesible, la ciudadanía queda imposibilitada para vigilar al poder público y exigir cuentas. El informe concluye que México enfrenta un escenario en el que la transparencia existe sólo en el discurso, mientras que en la práctica el acceso a la información se diluye en una simulación burocrática que erosiona la vida democrática.

Gerardo Ponce de León